Cada año para el mes de enero viajo al Hospital St Jude, el cual está dedicado a investigar y tratar el cáncer infantil.  El propósito de este viaje es reencontrarnos con la realidad que muchos viven y que otros desconocen en un seminario de tres días junto a varias estaciones de radios de Estados Unidos y Puerto Rico.  Luego del seminario todos regresamos  a nuestros hogares con más respeto y amor a la vida y con mucha energía para prepararnos para nuestro radio maratón, Promesa y Esperanza. Un radio maratón con el propósito de recaudar fondos monetarios para la lucha contra el cáncer infantil. Y es aquí y luego de ver esos niños con una alegría infinita, brillos en los ojos, y una sonrisa inocente luchando por vivir y perdidos en la inocencia de no saber con el monstro que lucha, EL CANCER, donde reflexiono y digo porque nos quejamos tanto.
Todos nos quejamos por alguna razón u otra. Nunca estamos conformes con lo que tenemos y nos convertimos en amigos de la avaricia dejando de vivir y creyendo que vivimos rodeados de falsedades. En nuestras quejas olvidamos el verdadero sentido de la vida y los pequeños problemas que se nos cruzan en el camino nos parecen más grandes que los de otros. Olvidando que muchos están en peores condiciones, pero que aceptan su condición e irónicamente valoran más lo que tienen que aquellos que dicen ser felices y tenerlo todo.
Aprendamos a vivir y aceptar lo que somos, a dar sin recibir, amar y respetar aun aquellos que no conocemos. Mis queridos amigos es importante saber que siempre hay alguien que necesita más que tu y que yo. Dejemos de quejarnos tanto y respetemos y amemos más la vida.  
Gracias
Alfa López